Abuelos y Nietos Derecho de Visitas

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No es la primera vez que me encuentro en el despacho con la preocupación de unos abuelos que acuden ante la desesperación de no poder ver a sus nietos por negarse a ellos su propio hijo/a, la respuesta siempre es la misma: abuelos y nietos derecho de visitas, sí.

La solución se encuentra en el art. 160.2 del Código Civil que establece que no podrá impedirse sin justa causa las relaciones personales del hijo con sus abuelos y otros parientes y allegados.

Se cumplen así  las reiteradas Sentencias del Tribunal Supremo recogidas por las Audiencias Provinciales en las que se apuesta por otorgar este derecho de visitas, comunicación y estancia de los abuelos con los nietos, atendiendo al bienestar del menor, y siempre teniendo en cuenta que dichas relaciones han de favorecerse.

En este mismo sentido, la S.T.S. de 27 de julio de 2009 (TOL1.594.293) reconoce el derecho de visitas de los abuelos maternos respecto de un nieto menor de edad.

El art. 160 del C.C. (inicialmente artículo 161), en virtud de la Ley de 13 de mayo de 1981, mediante una redacción en sentido negativo («No podrán impedirse…), reconoció el derecho de relación personal de los hijos con sus parientes más allegados, como sin duda lo son los abuelos, y del que sólo se les podrá privar por justa causa.

La Ley 42/2003, de 21 de Noviembre, de modificación del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de relaciones familiares de los nietos con los abuelos, vino a singularizar desde un aspecto sustantivo, de forma más explícita y reforzada, el régimen de relaciones entre los abuelos y los nietos, tanto en caso de ruptura familiar, como en el caso de simple dejación por los padres de las obligaciones derivadas de la patria potestad.

  • Esta Ley introduce un nuevo párrafo B) en el art. 90 C.C., da nueva redacción al antepenúltimo párrafo del art. 90, introduce un segundo párrafo en el art. 94, modifica parcialmente el art. 103.1ª y da nueva redacción a los arts. 160 y 161.
  • En la Exposición de Motivos de esta Ley se justifica la necesidad de esta modificación del Código Civil en el mandato del art. 39 de la Constitución de fomentar la protección integral del menor y la familia y en la importancia que para el desarrollo de los menores tiene la relación con los abuelos, los cuales desempeñan un crucial papel en la estabilidad emocional del menor, sobre todo en casos de crisis familiar, distinguiéndolos de otros parientes y allegados.

En definitiva, la Ley 42/2003 de 21 de Noviembre, parte de la idea de que los abuelos pueden prestar una ayuda inestimable a sus nietos en las situaciones de crisis matrimonial o de pareja de sus progenitores, tanto por su parentesco como por su existencia vital (S.A.P. de Sevilla de 14 de octubre de 2005).

Debe destacarse, además, que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha admitido que el derecho de los parientes próximos de comunicarse con los menores, y de modo especial los abuelos, forma parte del derecho a la vida familiar del artículo 8 del Convenio (asuntos O. vs Reino Unido, Eriksson vs Suecia, Anderson vs Suecia, Olson vs Suecia, Hokkannen vs Finlandia, McMichael vs Reino Unido, Scozzani y Giunta vs Italia y Marckx vs Bélgica).

La aplicación del art. 160 C.C. no sólo se circunscribe al caso de las rupturas matrimoniales o de relaciones familiares no matrimoniales, sino que pretende articular una salvaguarda frente a otras situaciones como el mero desinterés de los progenitores o la ausencia de uno de ellos que en tales circunstancias perjudicase las relaciones de los nietos con sus abuelos. También, en la redacción del artículo 161 del C.C. se hace explícito y singular el régimen de visitas y relaciones de los abuelos con los nietos sometidos a acogimiento (Exposición de Motivos de la Ley de 21 de noviembre de 2003).

Según las decisiones jurisprudenciales, el derecho de los abuelos a relacionarse con sus nietos incluye la pernocta, es decir, el tener los abuelos a los nietos en su compañía en el propio domicilio.

En este sentido, la S.T.S. de 28 de junio de 2004, que tiene origen en la demanda presentada por los abuelos paternos de dos menores, cuyo padre había fallecido poco después de haberse separado, estima que la “relación personal” a que se refiere el art. 160 C.C. no cabe reducirla, en principio, a un mero contacto durante un breve lapso de tiempo, sin que haya nada que impida a los menores pernoctar o pasar una temporada con sus abuelos, puesto que con ello en absoluto se afecta al ejercicio de la patria potestad, que debe compatibilizarse con tales relaciones.

Por su parte, el Tribunal Supremo tiene reconocido el derecho de visitas de los nietos con los abuelos en numerosas sentencias, como las de 7-4-97 , 11-6-96 , 17-9-96 , 11-6-99 , 23-11-99 , 20-9-02 y 28-6-04 entre otras, señalando fundamentalmente que ninguna justa causa impide las relaciones personales entre el menor y sus abuelos paternos, por integrar relaciones más necesarias cuando de los ascendientes se trata, por su privilegiado grado de parentesco.

En conclusión, los abuelos no deben renunciar a sus nietos, pues su contacto es beneficioso para ambas partes.

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